EL FENÓMENO DEL BULLYING

08.09.2017

El maltrato entre pares o "bullying" en inglés es una realidad que ha existido en los colegios o escuelas desde siempre y se ha considerado un proceso normal dentro de una cultura del silencio que ayuda a su perpetuación. En Europa, Estados Unidos, Canadá y Australia es un tema vigente desde hace décadas (Trautmann, 2008). 

El Estudio Internacional sobre Enseñanza y Aprendizaje, TALIS (Teaching and Learning Internacional Survey), sitúa a España por encima de la media internacional en problemas de clima escolar. Los problemas de convivencia entre escolares contribuyen a crear y a la vez son emergentes de climas sociales negativos, en los que no es difícil encontrar fenómenos de violencia entre compañeros (Ortega, 2000). A ésta conducta agresiva que se manifiesta entre escolares se la conoce, internacionalmente, con el nombre de "bullying" (Olweus, 1998). El fenómeno bullying se define como una forma de maltrato, normalmente intencionado, perjudicial y persistente de un estudiante o grupo de estudiantes, hacia otro compañero al que convierte en su víctima habitual. El bullying se expresa tanto con agresiones físicas como verbales y como exclusión. Se presenta como un fenómeno grupal, desde el momento en que precisa del soporte del grupo y por tanto, debe situarse en la trama de relaciones que en el mismo se genera. Por tanto, para su estudio, se hace imprescindible incluir el análisis de las relaciones socioafectivas, las condiciones ambientales donde se producen (variables situacionales) y la percepción de gravedad que los escolares le atribuyen (Cerezo, 2008; 2009a). Por otro lado, la adolescencia es considerada como una etapa de especial riesgo para la adquisición de determinadas conductas perjudiciales para la salud, tales como el consumo de determinadas sustancias adictivas y la realización de determinadas conductas problemáticas. El reciente informe de la Delegación del Gobierno para el Plan Nacional sobre Drogas -DGPNSD-(2009) nos informa del preocupante número de estudiantes que realizan actividades de riesgo para su salud como por ejemplo, la alta frecuencia de emborracharse, el policonsumo, etc (Méndez & Cerezo, 2010).

Hasta el momento se han tipificado 6 tipos de bullying (Universidad Internacional de Valencia, 2016):

  • Físico: es el más común, especialmente entre chicos. Incluye golpes, empujones e incluso palizas entre uno o varios agresores contra una sola víctima, En ocasiones, se produce también el robo o daño intencionado de las pertenencias de las víctimas.
  • Psicológico: este caso existe una persecución, intimidación, tiranía, chantaje, manipulación y amenazas al otro. Son acciones que dañan la autoestima de la víctima y fomentan su sensación de temor, con el problema añadido que son las más difíciles de detectar por parte de profesores o padres porque son formas de acoso o exclusión que se llevan a cabo a espaldas de cualquier persona que pueda advertir la situación
  • Verbal: acciones no corporales con la finalidad de discriminar, difundir chismes o rumores, realizar acciones de exclusión o bromas insultantes y repetidas del tipo poner apodos, insultar, amenazar, burlarse, reírse de los otros, generar rumores de carácter racista o sexual, etc. Es más utilizado por algunas chicas a medida que se van acercando a la adolescencia.
  • Sexual: presenta un asedio, inducción o abuso sexual o referencias malintencionadas a partes íntimas del cuerpo de la víctima. Incluye el bullying homófobo, que es cuando el maltrato hace referencia a la orientación sexual de la víctima por motivos de homosexualidad real o imaginaria.
  • Social: pretende aislar al niño o joven del resto del grupo, ignorándolo, aislándolo y excluyéndolo del resto.
  • Ciber-bullying o bullying cibernético: Es un tipo de acoso muy grave y preocupante por la gran visibilidad y alcance que se logra de los actos de humillación contra la víctima y el anonimato en que pueden permanecer los acosadores. El contenido del acoso va desde los típicos insultos a montajes fotográficos o de vídeo de mal gusto, imágenes inadecuadas de la víctima tomadas sin su permito, críticas respecto al origen, religión, el nivel socioeconómico de la víctima o de sus familiares y amigos, etc.

Podrían considerarse como patrones sociales, ya que se repiten entre un elevado número de personas, así como en características psicológicas similares entre víctimas y agresores (Trautmann, 2008).

La Organización Mundial de la Salud (OMS), junto a Naciones Unidas, reflejaron hace pocos meses en un informe, datos muy preocupantes. Cada año se suicidan en el mundo alrededor de 600 mil adolescentes entre los 14 y 28 años, cifra en la que, por lo menos la mitad, tiene alguna relación con bullying; siendo los países europeos, los más golpeados por este fenómeno, al contabilizar alrededor de 200 mil suicidios por año. El estudio revela que hasta el 78 por ciento de los adolescentes que termina por suicidarse, fue acosado en la red y en la vida real (Mediación y Violencia, 2016).

La impotencia y desesperanza en los menores puede ser un factor que aumente el riesgo de suicidio. Además de ello, otros comportamientos que rodean su vida, como la familia y la sociedad. El estrés emocional, conflictos familiares, sufrir violencia física o sexual, problemas de pareja, algún tipo de discapacidad e incluso la falta de acceso a recursos, son factores que afectan (NoticiasYa, 2016).

A partir de un estudio publicado en el diario ElPaís, el acoso en adolescente se daría en mayoría a chicas, donde el porcentaje de situaciones vividas durante los dos últimos meses por niños y niñas proporciona datos como un "Insultos directos" entre un 37.2% de forma ocasional y 27.6% de forma frecuente. A continuación le seguirían los "Insultos directos", "Difundir rumores", "Robos o daños a la propiedad", "Golpes físicos", "Exclusión" y "Amenazas" (ElPaís, 2016 ).

Estos altos niveles de agresividad no coincidirían con las hipótesis de Norbert Elias, ya que para él existe la hipótesis sobre que los niveles de violencia comparados están relacionados con modelos de desarrollo urbanoespecialmente desordenados, que generan grandes bolsas de pobreza concentrada. Dado que España se considera un país desarrollado, no correspondería tan altos niveles de bullying entre los escolares (Rivière, 2017).

El concepto de Bullying explicado a partir de la concepción de Durkheim, sería sobre los conceptos de integración social y regulación social. Los agresores controlan a sus compañeros de forma que agreden a aquellos que no estarían del todo integrados en la clase, ejerciendo un control social sobre la mayoría (Rivière, 2017).

A partir de la teoría de Henry y Short se definiría el bullying a partir de (Rivière, 2017):

  • Factores sociológicos: El primer término se refiere a la carencia de una implicación personal y emocional con otros, lo cual es más o menos equivalente a la idea de Durkheim de una integración social inadecuada.
  • Factores psicológicos: sugieren que un superego fuerte, resultado de la internalización de una disciplina paterna dura y exigente, produce autoexigencia y una alta tendencia psicológica al suicidio.
  • Factores económicos: defienden que en tiempos de prosperidad desciende la tasa de suicidios mientras que aumenta en tiempos de depresión.