EPIDEMIOLOGÍA

04.09.2017

Es el trastorno de personalidad más frecuente (2% de la población general), y además presenta una alta comorbilidad con trastornos afectivos, de ansiedad y de abuso de sustancias y una elevada tasa de suicidios (tasa de suicidio consumado 9%), lo que en su conjunto provoca una gran demanda asistencial (María Acuñas Gelabert, 2009).

El TLP es tres veces más frecuente en mujeres, con una mayor prevalencia cuando se asocian un entorno urbano y un bajo nivel socioeconómico. La edad de diagnóstico del TLP se sitúa entre los 19- 32 años, siendo menos frecuente su diagnóstico a mayor edad pero en estos casos, normalmente, implica mayor gravedad del trastorno. En contextos comunitarios se ha asociado a más experiencias traumáticas, a la existencia de abusos físicos y/o sexuales infantiles, a mayor frecuencia de relaciones homosexuales y dudas sobre la identidad sexual, a antecedentes personales y/o familiares de ingresos psiquiátricos (sin haber encontrado una mayor asociación con la esquizofrenia que en la población general). No se ha confirmado asociación significativa con los trastornos afectivos con un mayor número de tentativas autolíticas ni con una mayor prevalencia de abuso de sustancias (Mª Teresa García Lópeza, 2010). Estos factores son los que se han asociado de forma más objetiva a partir de estudios experimentales a este trastorno de la personalidad. No obstante, estas posibles asociaciones entre factores precipitantes, desencadenantes y de mantenimiento se verán con mayor detalle en los modelos explicativos que se encuentras más adelante.